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¿Cuándo acudir a un especialista en fertilidad?

Especialista en Fertilidad

¿Qué es un especialista en fertilidad?

Un especialista en fertilidad es un ginecólogo que se especializa en el diagnóstico y tratamiento de problemas relacionados con la fertilidad, así como en los tratamientos y técnicas de reproducción asistida. Estos especialistas en fertilidad están altamente capacitados para ayudar a las parejas a concebir y tener hijos, y pueden trabajar en colaboración con otros especialistas en el campo de la medicina reproductiva, como embriólogos, urólogos, psicólogos o inmunólogos.

¿Cuándo acudir a un especialista en fertilidad?

La edad es uno de los factores más importantes en la fertilidad, la Sociedad Española de Fertilidad toma los 35 años como punto de referencia para recortar los plazos en los que recomienda acudir a un especialista en fertilidad.

En las mujeres menores de 35 años se recomienda acudir a un especialista si ha buscado embarazo sin éxito durante un año. Este tiempo se reduce a seis meses en las mujeres que tienen más de 35 años. 

Esta última recomendación de acudir al especialista en fertilidad a los seis meses de búsqueda de embarazo se aplica a mujeres que tienen alguna enfermedad ginecológica como endometriosis, adenomiosis o síndrome de ovario poliquístico. También si uno de los dos miembros de la pareja ha tenido enfermedades de transmisión sexual o existen problemas de erección o eyaculación. 

Por otro lado, se recomienda no esperar en los casos en los que hay diagnosticada una enfermedad de origen genético que pueda afectar a la fertilidad o se pueda transmitir a la descendencia, o en los casos en los que no hay una pareja masculina, es decir, las parejas de mujeres o las mujeres solteras, que necesitan un semen de donante para poder llevar a cabo su tratamiento de reproducción asistida. Igualmente, no tienen que esperar para acudir a un especialista de fertilidad las parejas en las que uno de sus miembros haya realizado un método de esterilización voluntaria, como una vasectomía o una ligadura de trompas, ya que en esos casos no pueden conseguir el embarazo de forma natural y van a necesitar un tratamiento de reproducción asistida para conseguirlo.

Además, si ha tenido varios abortos espontáneos o ha sido diagnosticado con problemas de fertilidad en el pasado, es importante acudir a un especialista en fertilidad para obtener una evaluación completa y realizar pruebas diagnósticas más avanzadas para buscar el origen o un tratamiento que le pueda ayudar a conseguir el embarazo.

Es importante tener en cuenta que tanto las mujeres como los hombres pueden experimentar problemas de fertilidad, por lo que es recomendable para ambos realizar un estudio de fertilidad básico.

¿En qué consiste un estudio básico de fertilidad?

Un estudio básico de fertilidad engloba las pruebas iniciales que es necesario realizar para evaluar si hay algún problema en la fertilidad. 

Consiste en:

  • Una analítica de hormonas sexuales (FSH, LH, Estradiol, Progesterona y Prolactina). Esto nos va a ayudar a detectar si hay algún desequilibrio hormonal que hay que corregir o que puede estar afectando a la fertilidad.
  • Una analítica de hormona Antimulleriana (AMH). Esta hormona indica la reserva de óvulos que una mujer tiene en sus ovarios. La hormona antimulleriana no indica la probabilidad de conseguir un embarazo, sino la probabilidad de respuesta a un tratamiento de reproducción asistida. 
  • Ecografía para valorar cómo están los ovarios y el útero. Es necesario evaluar la reserva ovárica con una ecografía. Esto permite a ginecólogos especialistas en fertilidad valorar los folículos que hay en el ovario. Lo normal es que cada folículo pueda tener un óvulo en su interior. Así puede valorarse tanto la probabilidad de conseguir un embarazo natural, como, la probabilidad de respuesta y de éxito de un tratamiento de reproducción asistida. La ecografía junto a la analítica de hormona antimulleriana nos va a permitir valorar los pasos a seguir.
  • Seminograma reproductivo. El seminograma es el análisis de una muestra de semen para valorar el número o concentración de espermatozoides y la movilidad, principalmente. Además, es recomendable estudiar la vitalidad y la morfología para tener más información de la capacidad de fecundación de los espermatozoides de esa muestra. También es recomendable realizar la Recuperación de Espermatozoides Móviles o REM, que nos va a permitir saber las características de los espermatozoides que mejor se mueven que son los que tienen capacidad para fecundar y dar un embarazo.  

En resumen, si ha estado buscando embarazo sin éxito o tiene alguna preocupación sobre su fertilidad, es recomendable acudir a un especialista en fertilidad para obtener una evaluación y posiblemente buscar tratamientos que puedan ayudar a conseguir el embarazo.

También es recomendable acudir a un especialista en fertilidad en el caso de las mujeres que quieran ser madres en un futuro, pero aún no quieran buscar un embarazo. Así pueden valorar su fertilidad y plantear la posibilidad de preservar su fertilidad a través de la congelación de óvulos. 

¿Cuáles son las posibles causas por las que te puede ayudar un especialista en fertilidad?

Infertilidad

Si una pareja ha estado buscando embarazo sin éxito durante más de un año o seis meses, dependiendo de la edad, esto puede ser un signo de infertilidad y puede ser necesario acudir a un especialista en fertilidad. También se considera infertilidad en los casos en los que ya haya un hijo en común, pero el segundo no llega tras más de un año o seis meses buscando embarazo y no llega.

Edad avanzada

Las mujeres mayores de 35 años pueden tener más dificultades para conseguir un embarazo a término debido a una disminución en la cantidad y calidad de sus óvulos. En estos casos, se recomienda acudir a un especialista en fertilidad tras llevar más de seis meses buscando un embarazo sin conseguirlo. 

Problemas médicos previos

Las personas que han tenido problemas médicos previos, como cáncer, tratamientos médicos agresivos que pueden afectar a la fertilidad, enfermedades autoinmunes, o enfermedades de origen genético, pueden tener dificultades para conseguir embarazo y es probable que tengan que recurrir a un tratamiento de reproducción asistida para conseguir el embarazo.

Enfermedades ginecológicas o problemas de ovulación

Las mujeres que tienen problemas de ovulación, como el síndrome de ovario poliquístico (SOP) o enfermedades ginecológicas, como la endometriosis o la adenomiosis, pueden necesitar la ayuda de un especialista en fertilidad para conseguir quedarse embarazadas.

Alteraciones en el semen

Los hombres que tienen alteraciones en el semen, como una baja cantidad, movilidad o morfología, pueden necesitar la ayuda de un especialista en fertilidad a través de un tratamiento adecuado de reproducción asistida para conseguir un embarazo. Además, cuando existe una alteración o patología seminal, es necesario revisar varios factores para valorar la posible causa de esta alteración, como pueden ser hábitos alimenticios o de vida (tabaco, consumo de tóxicos, exposición a productos tóxicos…), enfermedades o alteraciones genéticas, tratamientos agresivos como quimioterapia o radioterapia, etc. Un buen diagnóstico del origen de las alteraciones en el semen, nos permitirá valorar todas las opciones de tratamiento para conseguir el embarazo.

Historial de abortos de repetición

Las mujeres que han tenido abortos involuntarios recurrentes pueden necesitar la ayuda de un especialista en fertilidad para ayudarles a concebir y llevar a término un embarazo exitoso. Es recomendable realizar estudios más complejos y avanzados para valorara las posibles causas de los abortos y poder definir el camino a seguir. 

¿Qué tratamientos de reproducción asistida pueden ayudarme a conseguir un embarazo?

Los especialistas en fertilidad (ginecólogos, embriólogos, urólogos…) pueden realizar diferentes tratamientos  de reproducción asistida para ayudar a las parejas a conseguir un embarazo. 

Algunos de los tratamientos más comunes incluyen la inseminación artificial, la fecundación in vitro (FIV), tratamientos con diagnóstico genético de los embriones (DGP), tratamientos de óvulos y semen de donante, método ROPA y la criopreservación de óvulos y espermatozoides. 

Inseminación artificial

Este tratamiento implica colocar el semen tratado, con los espermatozoides que mejor se mueven, dentro del útero de una mujer para aumentar las posibilidades de fecundación. Se puede realizar con semen de donante o con semen de la pareja. 

En el caso de utilizar semen de la pareja, se recomienda a parejas jóvenes, con semen normal o alteraciones muy leves del semen, sin problemas de ovulación o con ciclos irregulares, en lo que se utiliza un medicación suave para controlar la ovulación.

En los casos de utilización de semen de donante, se recomienda a parejas de mujeres o mujeres sin pareja jóvenes, o a parejas heterosexuales en los que no hay espermatozoides en el semen, o existe una enfermedad genética en el hombre que no se quiere transmitir.

Fecundación in vitro (FIV)

Este tratamiento consiste en la extracción de óvulos de la mujer y la fertilización de los óvulos con el semen (de la pareja o de un donante) en el laboratorio de embriología para formar los embriones. Después de la fecundación, se realiza el cultivo de los embriones en el laboratorio y se transfieren uno o dos embriones al útero de la mujer para que puedan implantar y dar lugar a un embarazo.

Tratamiento de ovodonación

Las mujeres que no pueden producir óvulos pueden recibir óvulos donados de otra mujer para usar en un tratamiento de fecundación in vitro. Una mujer joven, de forma anónima, altruista y voluntaria, realiza una estimulación ovárica para extraer sus óvulos. Estos óvulos serán fecundados en el laboratorio por los embriólogos, con semen de la pareja de la mujer receptora o de un donante, para generar los embriones. A la vez, la mujer receptora preparará su útero para que se pueda transferir un embrión después de su cultivo en el laboratorio. Este tratamiento está recomendado para mujeres en las que los ovarios no son funcionales  o que no responden a la medicación, mujeres con óvulos de mala calidad, mujeres con enfermedades genéticas (como las portadoras del gen de cáncer de mama), o mujeres que se han tenido que someter a una cirugía o tratamiento severos y ha hecho un daño en los ovarios, afectando a su reserva de óvulos. Poder recurrir a este tratamiento con óvulos de donantes permitirá conseguir el embarazo a estas mujeres, que de forma natural no podrían conseguirlo. 

Diagnóstico genético preimplantacional (PGD) 

Este tratamiento de fecundación in vitro permite realizar un estudio genético a los embriones antes de transferirlos al útero. Esto nos permite seleccionar el o los embriones genéticamente sanos que serán los que se transfieran al útero de la mujer. 

Este tratamiento está recomendado para parejas con una alteración genética que se puede transmitir a la descendencia, o para parejas o mujeres con abortos de repetición o fallos de implantación, en las que el origen pueden ser embriones alterados genéticamente.

En NOVA FIV, podemos buscar el tratamiento más adecuado para ayudarte a conseguir un embarazo. Nuestro equipo de especialistas en fertilidad, tanto ginecólogos como embriólogos, te asesorará de forma personalizada en función de tu caso concreto, ya que el tratamiento que se recomienda dependerá de la causa subyacente de la infertilidad y las necesidades individuales de cada paciente o pareja. 

Te orientaremos e informaremos de todo durante cada paso de tu tratamiento.

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